Actualidad clínica
MASLD: qué cambió cuando dejamos de llamarlo NAFLD (y por qué importa en consulta)
Por qué las principales sociedades hepatológicas sustituyeron en 2023 el término NAFLD por MASLD, qué nuevos criterios diagnósticos introducen, qué es MetALD, qué es MASH y cómo afecta este cambio al diagnóstico y al tratamiento del hígado graso hoy.
Por Dr. Julián Tamayo · Endocrinólogo · Col. 35/35/08021Publicado el 24 de abril de 2026Revisado clínicamente · 24 de abril de 2026· 6 min de lecturaEn junio de 2023, las principales sociedades hepatológicas del mundo —AASLD, EASL, ALEH y un panel multidisciplinar de expertos— acordaron, mediante un proceso de consenso Delphi, una nueva nomenclatura para la enfermedad hepática esteatósica. NAFLD pasó a llamarse MASLD (metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease). No es un cambio cosmético: es una reformulación clínica que cambia cómo se diagnostica, cómo se comunica al paciente y cómo se piensa el tratamiento.
De NAFLD a MASLD: la historia rápida
El término nonalcoholic fatty liver disease (NAFLD) se acuñó en los años 80 para distinguir el hígado graso de causa metabólica del hígado graso por alcohol. Funcionó durante cuatro décadas, pero acumuló tres problemas:
- Diagnóstico por exclusión. "No alcohólica" obligaba a descartar otras causas antes de afirmar nada, en lugar de definir el cuadro por sus rasgos propios.
- Estigmatización del término "fatty". Diversos estudios cualitativos y pacientes referían que la palabra "graso" se vivía como despectiva.
- Desconexión con la causa real. El nombre no contenía pista del origen: la disfunción metabólica.
El nuevo término MASLD integra esos tres ajustes: define la enfermedad por su causa (disfunción metabólica), elimina el "no alcohólica" como criterio negativo y conserva el descriptor neutral "steatotic" en lugar de "fatty".
Los criterios diagnósticos positivos
MASLD se diagnostica cuando se cumplen dos condiciones:
- Evidencia de esteatosis hepática por imagen (ecografía, FibroScan-CAP, RM), histología o, en su defecto, marcadores indirectos.
- Al menos un factor cardiometabólico de los cinco definidos:
- IMC ≥ 25 (≥ 23 en población asiática) o perímetro abdominal aumentado.
- Glucemia en ayunas ≥ 100 mg/dL, HbA1c ≥ 5,7 %, diabetes tipo 2 o tratamiento antidiabético.
- Presión arterial ≥ 130/85 mmHg o tratamiento antihipertensivo.
- Triglicéridos ≥ 150 mg/dL o tratamiento hipolipemiante.
- HDL ≤ 40 mg/dL (hombres) o ≤ 50 mg/dL (mujeres) o tratamiento hipolipemiante.
El cambio operativo es claro: se afirma MASLD cuando hay un dato metabólico que respalde la causa, no cuando se ha descartado todo lo demás.
MetALD y MASH: el resto del mapa
La nueva nomenclatura también define dos subcategorías que conviene conocer:
- MetALD (metabolic and alcohol associated liver disease): personas con criterios MASLD y consumo de alcohol moderado (20–50 g/día mujeres, 30–60 g/día hombres). Es una categoría "puente" entre MASLD pura y la hepatopatía alcohólica.
- MASH (metabolic dysfunction-associated steatohepatitis): el antiguo NASH. Es MASLD con inflamación y daño hepatocelular en la biopsia. Es la forma con mayor riesgo de progresión a fibrosis avanzada, cirrosis y hepatocarcinoma.
Qué cambia en la práctica clínica
Para el clínico que ve pacientes con obesidad, diabetes o síndrome metabólico, el cambio se traduce en tres cosas prácticas:
- Diagnóstico más ágil. Si tienes esteatosis hepática y un solo criterio metabólico —y son habituales en consulta endocrinológica— ya estás en MASLD. No hace falta exclusión exhaustiva en la primera visita.
- Comunicación al paciente mejor. Hablamos de una enfermedad con causa metabólica reconocida, no de un "hígado graso" inespecífico.
- Foco terapéutico claro. Si la causa es metabólica, el tratamiento mejor estudiado es metabólico: pérdida ponderal, control glucémico y lipídico, actividad física, y, cuando proceda, los fármacos para la obesidad o la diabetes que actúan sobre la disfunción de base.
¿Necesitas hacer algo distinto si te diagnosticaron NAFLD antes de 2023?
No, en términos prácticos. NAFLD y MASLD son la misma entidad en la enorme mayoría de los casos: las series de validación muestran un solape superior al 99 %. Lo que cambia es la forma de comunicarlo, los criterios que se usan para confirmar el diagnóstico y, sobre todo, la actitud preventiva y terapéutica: la enfermedad tiene causa, se mide, se trata y se sigue.
Cómo se diagnostica hoy en Las Palmas
En la consulta de hígado graso (MASLD) en Clínica Edria seguimos el protocolo en cascada que recomiendan AASLD y EASL: analítica completa con FIB-4, valoración del perfil cardiometabólico, FibroScan para cuantificar fibrosis y esteatosis, y plan personalizado de actuación. Si quieres entender el primer paso analítico, puedes leer cómo se calcula e interpreta el FIB-4.
Resumen práctico
- NAFLD ya no se usa; el término actual es MASLD.
- El diagnóstico requiere esteatosis + al menos 1 factor cardiometabólico.
- La forma con inflamación se llama MASH (antes NASH); MetALD añade alcohol moderado.
- El tratamiento sigue siendo, sobre todo, metabólico.
- Si ya tenías diagnóstico de NAFLD, en términos clínicos sigue siendo el mismo cuadro.
Referencias
- Rinella ME, Lazarus JV, Ratziu V, Francque SM, Sanyal AJ, Kanwal F, et al. A multisociety Delphi consensus statement on new fatty liver disease nomenclature. Hepatology. 2023;78(6):1966–1986. doi:10.1097/HEP.0000000000000520.
- Rinella ME, Neuschwander-Tetri BA, Siddiqui MS, Abdelmalek MF, Caldwell S, Barb D, et al. AASLD Practice Guidance on the clinical assessment and management of nonalcoholic fatty liver disease / metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease. Hepatology. 2023;77(5):1797–1835. doi:10.1097/HEP.0000000000000323.
- European Association for the Study of the Liver (EASL); European Association for the Study of Diabetes (EASD); European Association for the Study of Obesity (EASO). EASL-EASD-EASO Clinical Practice Guidelines on the management of metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease (MASLD). J Hepatol. 2024;81(3):492–542. doi:10.1016/j.jhep.2024.04.031.
¿Quieres saber cómo está tu hígado?
Pide cita para tu FibroScan en Las Palmas de Gran Canaria. Resultado en el momento, sin agujas ni radiación. Desde 90 €.
Sigue leyendo
Tratamiento y hábitos
Revertir el hígado graso: por dónde empezar (y cómo saber si lo estás logrando)
Sí, el hígado graso (MASLD) se puede revertir, sobre todo en fases iniciales. La palanca nº 1 es perder peso de forma sostenida (~7-10%). Pero lo que casi nadie explica es cómo medir tu punto de partida con FLI y FIB-4 y cómo comprobar con números que de verdad estás mejorando. Plan realista de alimentación, ejercicio y seguimiento.
Tratamiento farmacológico
¿Hay que tratar el hígado graso con medicación? Lo que dice la EASO 2026
La actualización 2026 del marco europeo de la European Association for the Study of Obesity (EASO) incorpora por primera vez el hígado como dominio de decisión farmacológica en el tratamiento de la obesidad. Repasamos qué cambia en la práctica, qué tratamientos farmacológicos tienen evidencia y cuándo no hay que medicar.
Prueba diagnóstica
FibroScan paso a paso: lo que siente el paciente y qué dicen los números
Guía clínica del FibroScan (elastografía hepática VCTE) desde la mesa de exploración. Cómo prepararte, qué se siente durante los 10 minutos de prueba, qué significan los dos números que devuelve (kPa y CAP), cuándo el resultado es fiable y cuándo conviene repetirlo.
Información médica con valor divulgativo. Este artículo recoge el conocimiento clínico vigente al cierre de su última revisión y se firma por un profesional sanitario colegiado, pero no sustituye la consulta médica. Cada caso requiere una valoración individualizada por tu médico de referencia.